LA ASOCIACIÓN DE TRABAJADORAS DEL SERVICIO DOMÉSTICO ESTUVO PRESENTE EN EL ENCUENTRO FEMINISTA
El IV Encuentro Feminista del Paraguay reunió a las trabajadoras domesticas en un taller donde se analizó y debatió la situación de discriminación legal y social que existe hacia las empleadas del servicio doméstico.
El taller contó con la participación de invitadas internacionales: Flor de María Meza de la Articulación Feminista Marcosur y de Mariela Burlon del Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas del Uruguay, quienes se refirieron a los derechos y situación de las empleadas del servicio doméstico en la región.
La actividad fue abierta con una perfomance muy emotiva que culminó con el lema “Todos los Derechos para Todas”. En el mismo se pudo testimoniar que el trabajo doméstico no es una elección libre, sino que se presenta como la única opción para las niñas, adolescentes y mujeres pobres. Basado en esto los empleadores explotan la “necesidad” de las mujeres pobres para sobrevivir.
No solamente hay una falta de reconocimiento del valor del trabajo doméstico y condiciones de discriminación en la sociedad, sino que la misma ley paraguaya en su Código Laboral trata a las empleadas domésticas como trabajadoras de segunda clase, estableciendo la normativa de pagar solamente el 40% del salario mínimo aplicable a todos los demás trabajadores, ni reconoce las ocho horas laborales, pues es también el único caso en el que la ley establece una jornada laboral de doce horas.
Solana Meza señaló que el Paraguay es el país que en el MERCOSUR tiene la ley laboral más discriminatoria en esta área. Comentó que estuvo con otras compañeras de la Asociación de Empleadas del Servicio Doméstico del Paraguay (AESD) en un encuentro de trabajadoras del hogar en Brasilia, y que han podido ver que la discriminación es común en la región.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha observado en Paraguay la necesidad de que elimine la discriminación legal existente y, de acuerdo con Flor de María Meza, una herramienta que se puede utilizar para reclamar derechos es el Protocolo Facultativo para la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer, pues el Estado tiene obligaciones que cumplir por haber ratificado libremente esta Convención.
También se señaló que en el mes de agosto el Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas publicó un informe sobre el Paraguay, luego de una visita realizada al Chaco paraguayo, donde constataron la existencia de condiciones de trabajo forzado, y que el trabajo doméstico que realizan las mujeres indígenas en las haciendas muchas veces no es ni siquiera pagado, pues el patrón considera a la mujer como una extensión del hombre contratado, generalmente ligado a un sistema de esclavitud por deudas con toda su familia.
La discriminación del trabajo doméstico está estrechamente relacionada con la discriminación hacia la mujer, pues se considera que el trabajo de cuidado es una ocupación “natural para la mujer” que no tiene ni produce valor monetario. Sin embargo, la sociedad necesita de este tipo de empleos para su desarrollo y la generación de riqueza.
La actividad fue organizada por la Asociación de Empleadas del Servicio Doméstico del Paraguay (AESD), el Centro de Documentación y Estudios (CDE), la Articulación Feminista Marcosur (AFM) y el Programa Conjunto Juventud: Capacidades y Oportunidades Económicas para la Inclusión Social (OIT, PNUD, UNIFEM, UNICEF y UNFPA con apoyo de la AECID).
Fuente: Blog del Encuentro Feminista del Paraguay, en línea <http://www.encuentrofeministaparaguay.org/?p=247>



Octubre 24th, 2009 → 1:04 pm @ admin
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